Tra | Tap Doan Sunshine Bi Dieu
In recent days, the business community in Vietnam has been abuzz with news of Tap Doan Sunshine, a prominent conglomerate, being investigated by the authorities. The news has sent shockwaves through the industry, with many stakeholders left wondering what led to this development and what it might mean for the future of the company.
Tap Doan Sunshine, also known as Sunshine Group, is a large and influential conglomerate with interests in various sectors, including real estate, construction, and finance. Founded in 2008, the company has grown rapidly over the years, becoming one of the most recognizable names in Vietnam’s business landscape. tap doan sunshine bi dieu tra
According to reports, the investigation into Tap Doan Sunshine was launched by Vietnamese authorities in response to allegations of irregularities and potential wrongdoing. While details of the probe are still emerging, it is believed that the investigation centers around issues related to corporate governance, financial management, and compliance with regulatory requirements. In recent days, the business community in Vietnam
Authorities have reportedly been looking into various aspects of the company’s operations, including its financial statements, business dealings, and relationships with government officials and other stakeholders. Founded in 2008, the company has grown rapidly
In the end, the truth behind the investigation will hopefully be revealed, and those responsible will be held accountable. For now, the focus remains on uncovering the facts and ensuring that justice is served.


Supongo que no hay nada más fácil y que llene más el ego que criticar para mal en público las traducciones ajenas.
Por mi parte, supongo¡ que no hay nada más fácil y que llene más el ego que hablar (escribir) mal en público de los textos ajenos.
La diferencia está en que Ricardo Bada se puede defender y, en cambio, los traductores de esas películas, no, porque ni siquiera sabemos quiénes son y, por tanto, no nos pueden explicar en qué condiciones abordaron esos trabajos.
Por supuesto, pero yo no soy responsable de que no sepamos quién traduce los diálogos de las películas, y además, si se detiene a leer mi columna con más atención, yo no estoy criticando esas traducciones (excepto en el caso del uso del sustantivo «piscina» para designar un lugar donde no hay peces) sino simplemente señalando que hay al menos dos maneras de traducir a nuestro idioma. Y me tomo la libertad de señalar cuando creo que una traducción es mejor que la otra. ¿Qué hay de malo en ello? Mire, los bizantinos estaban discutiendo el sexo de los ángeles mientras los turcos invadían la ciudad, Yo no tengo tiempo que perder con estos tiquismiquis. Vale.
Entendido. Usted disculpe. No le haré perder más tiempo con mis peguijeras.
«Pejigueras» quería decir.
Adoro la palabra «pejiguera», mi abuela Remedios la usaba mucho. Y es a ella a la única persona que le he oído la palabra «excusabaraja». Escrita sólo la he visto en «El sí de las niñas», de Moratín, y en una novela de Cela, creo que en «Mazurca para dos muertos». Y la paz, como terminaba sus columnas un periodista de Huelva -de donde soy- cuyo seudónimo, paradójicamente, era Bélico.
Si las traducciones son malas, incluso llegando al disparate, hay que corregirlas. A ver por qué el publico hemos de aguantar un trabajo mal hecho, Sra. Seisdedos.
Como siempre, un disfrute leer a Ricardo Bada. Si las condiciones de trabajo son malas, tienen el derecho si no la obligación de reclamar que mejoren. Luego no protesten si las máquinas hacen el trabajo.